Formación andragógica y experiencial para los asociados eudistas
Para desarrollar la formación andragógica y experiencial de los asociados eudistas, es importante adoptar un enfoque centrado en el alumno adulto, teniendo en cuenta sus experiencias, necesidades y motivaciones. A continuación se indican algunos pasos posibles para desarrollar dicha formación:
El primero y principal, más aún, el único objeto de la mirada, del amor y de la complacencia del Padre eterno es su hijo Jesús. Digo el único, porque así como el Padre divino quiso que su hijo Jesús fuera todo en todas las cosas (Ef 1,23) y que todas las cosas fueran una en él y por él (Col 1,17), así también, según las palabras de su apóstol, mira y ama todas las cosas en él y sólo lo mira y lo ama en todas las cosas. - Jean Eudes
La carta de San Juan Eudes
A imitación de nuestro Padre celestial, a quien debemos seguir e imitar como Padre, Jesús debe ser el único objeto de nuestra mente y de nuestro corazón. Debemos mirar y amar todas las cosas en él, y no debemos mirar y amar nada más que a él en todas las cosas. Debemos hacer todas nuestras acciones en él y para él. En él hemos de poner todo nuestro contento y nuestro paraíso, pues como él es el paraíso del Padre eterno, en quien se complace, así este santo Padre nos lo ha dado, y él se nos ha dado para que sea nuestro paraíso. Por eso nos manda que hagamos en él nuestra morada: Permaneced en mí (Jn 15,4). Y su discípulo amado repite dos veces su mandato: "Permaneced en él", dice, "hijitos míos, permaneced en él" (1 Jn 2, 27-28). Y san Pablo, para conducirnos a ello, nos asegura que no hay condenación para los que permanecen en Jesucristo (Rom 8,1) ...
Pero cuando digo que Jesús debe ser nuestro único objeto, esto no excluye al Padre y al Espíritu Santo. Pues este mismo Jesús nos asegura que quien le ve a Él, ve al Padre (Jn 14,9); quien habla de Él, habla también de su Padre y de su Espíritu Santo; quien le honra y le ama, honra y ama del mismo modo a su Padre y a su Espíritu Santo; y quien le mira como único objeto, mira al mismo tiempo al Padre y al Espíritu Santo.